Álvaro Fuentes de La oreja de Van Gogh: “Pasaron 20 años y aún nos cuesta la pérdida del anonimato”

La banda española reeditó El planeta imaginario y en abril darán dos conciertos en Buenos Aires. Al respecto su bajista expresó: “Tenemos la sensación constante de estar siempre en un nuevo comienzo”

Formada en 1996, La Oreja de Van Gogh es una banda española de pop rock que pisa fuerte en los escenarios internacionales y está formada por Leire Martínez (voz), Pablo Benegas (guitarra), Xabier San Martín (teclados), Álvaro Fuentes (bajo) y Hariz Garde (batería).

En el presente la formación musical reeditó El Planeta imaginario, su séptimo álbum de estudio cuyas letras reflejan, sin caer en el golpe bajo, un fuerte compromiso social contra la violencia de género en todos sus sentidos y el machismo exacerbado, problemáticas más que vigentes en nuestro país.

Durante la gira promocional de sus shows en Latinoamérica, La oreja de Van Gogh pasó fugazmente por Buenos Aires para presentar el relanzamiento del disco y adelantar lo que serán sus conciertos, el 13 y 14 de abril respectivamente, en el Teatro Gran Rex. En este contexto, Álvaro Fuentes, el bajista del grupo, se refirió a los inicios de la banda y lo que se traen entre manos para este año.

–En los inicios del grupo, Amaia Montero fue la voz principal para luego iniciar su carrera como solista. Meses después, Leire Martínez llegó para quedarse, ¿cuál es tu mirada sobre este proceso?
–Fue muy natural en todos los sentidos, la propia Leire sabía quién era, dónde estaba plantada y siempre tuvo claro que no venía a sustituir a Amanda. De esta manera, aportó una visión de la música, su ilusión y ganas que hicieron que todos nos sintiéramos como si estuviéramos trabajando en un primer disco de la banda.

–Tras casi dos décadas de estar sobre los escenarios internacionales y siete discos exitosos, ¿cómo los encuentra el presente?
–Tenemos la sensación constante de estar siempre en un nuevo comienzo, por lo tanto es un momento excelente.

El público fiel se fue ampliando y ahora son familias enteras las que siguen a la banda…

–Todos hemos transitado circunstancias de vida muy similares. Es decir, los seguidores han cambiado al igual que nosotros. Imagínate que iniciamos este viaje cuando rondábamos los 20 años, éramos unos pibes imberbes y ahora tenemos esposas e hijos. De esta manera, los fanáticos crecieron con nosotros, son padres y llevan a sus niños a los conciertos. Además les lavan la cabeza para que sean admiradores del grupo. Es un proceso muy bonito, en nuestra juventud le escribíamos al amor pero de otra manera, con otra perspectiva, lo sentíamos con una fuerza arrolladora que todo lo puede. Con nuestros 40 y largos, nos damos cuenta que el amor, además de ser hermoso, también es humano y tiene otras cosas, simplemente se ve de otra manera. Debo asumir que, en todos estos años, construimos una relación entrañable con las personas. También reconozco que crecimos pero pasaron 20 años y  aún nos cuesta la pérdida del anonimato.

–A la hora de componer las letras, ¿cuáles son las fuentes de inspiración?
–Para La oreja de Van Gogh la fuente de inspiración está en el día a día, es decir cualquier cosa que esté cerca de nosotros, que ocurra en nuestro alrededor o que se viva en primera persona. En nuestro caso, primero trabajamos en la música que te va llevando a la temática de la canción.

–En El planeta imaginario, el último disco, hay una canción llamada No vales más que yo, que habla de la violencia dentro de una pareja, ¿cómo surge la idea de hablar de esta problemática?
–Siempre nos gustó aprovechar nuestra posición para apoyar iniciativas de este tipo que son más que necesarias, entonces lo llevamos a cabo ya sea a través de una canción o de cualquier manifestación artística que esté a nuestro alcance.