La obra de mi vida: cómo atravesar la crisis de los 30 y no morir en el intento

Natalia Maldini, guionista y protagonista de esta miniserie web, nos habla de la producción platense lanzada a mediados de noviembre que se convirtió en todo un suceso

En el verano de 2016 la actriz platense, Natalia Maldini, atravesaba una crisis existencial que la llevó a replantearse su carrera: la relación con sus trabajos como actriz y esta especie de mandato que tienen los artistas de lograr algo que quede para la posteridad. Así nació La obra de mi vida, la miniserie web lanzada a mediados de noviembre que se convirtió en todo un suceso a travésde Youtube, en el canal de Te lo resumo así nomás, y que actualmente cuenta con millones de visualizaciones y un mar de gente que se declaró fan.

En la producción de Tangram Cine, escrita por Maldini y Jorge Pinarello, y dirigida por Cristian Ponce, Natalia interpreta a una actriz independiente de La Plata que atraviesa la crisis de los 30 años sintiendo que todavía no hizo aquello por lo que será recordada. Acompañada por un grupo de artistas y amigos, la protagonista emprende la ardua tarea de llevar a cabo “La obra de su vida”.

Con referencias de la cultura pop, en especial del cine y de la televisión, y a las vivencias de Maldini en su infancia, su relación con amigos y familia, la miniserie recorre un camino que generó mucha identificación. “El hecho de que la serie se haya hecho a través de la campaña Ideame, generó como una apropiación. Desde que salió  la campaña de lo que estábamos haciendo generó gran expectativa en la gente, se sintieron parte”, aseguró Natalia en diálogocon PILA.

Este domingo, a las 20 hs, y con motivo de la Semana del Cine Independiente, Maldini y todos los responsables de la producción llevarán a cabo una función especial en donde exhibirán La obra de mi vida. La cita será en Plaza Islas Malvinas con entrada libre y gratuita.

Jorge Pinarello, Casper Uncal, Natalia Maldini, René Mantiñán y Chapi Barresi, los protagonistas de la serie

-¿Cómo estás viviendo las repercusiones que tuvo la serie?

-Estoy súper contenta, enseguida se genera esa retroalimentación y la gente empieza a hacer memes, a compartirnos cosas. Nos pasó que nos empezaron a mandar stikers por whatsapp, versiones de las canciones. Obvio que hay una comunidad que funciona por Te lo resumo, que sigue la canal, y esto hizo que explote por todos lados.

Ahora estamos evaluando si se puede continuar.

-Ahora no tienen opción…

-(Risas) Sí, lo más importante para mí fue el trabajo en equipo. Lo económico fue muy difícil y por eso peligra la continuación.Estuvimos dos años buscando el financiamiento. Trabajaron más de 100 artistas platenses y todos se apropiaron del proyecto pero nadie cobró, y por eso también es muy difícil pensar en una continuación. Volver a armar un equipo, plantearles que es todo a pulmón, es muy difícil.

-Al margen del proceso de reunir el dinero, ¿cómo comenzó todo?

-Era el verano de 2016 y yo estaba atravesando una crisis, que es un poco lo que plantea el personaje que soy yo misma a la vez. Pensaba que hacer con mi vida, de qué trabajar, porque por los trabajos que no te gustan te pagan bien y los que sí, no te pagan. Me empecé a enroscar un poco con esto de “La obra de mi vida”, la cuestión de la trascendencia que como artista debés tener. Los mandatos del arte: el legado que vas a dejar. En la serie se parodia mucho eso, fue algo que nos pusimos a escribir junto a Jorge Pinarello, mi pareja, y que fluyó muchísimo.

Los 10 episodios son en torno a mi mirada y a la de mi grupo de teatro, Vuelve en Julio, que nos conocimos desde muy chicos, y todo ese folclore de la cultura popular, nuestras familias y todo lo relacionado a los 90. Cuando lo terminamos de escribir nos dimos cuenta de que era una producción que tenía muchos personajes, muchas locaciones y acordamos en buscar a alguien que sepa de cine porque, tanto Jorge como yo, venimos del teatro independiente y nunca habíamos hecho una producción así. Enseguida los Tangram se coparon y durante dos años, a partir de la escritura del guión, estuvimos buscando financiamiento, que por suerte se consiguió a través de Ideame, que fue nuestro último manotazo de ahogado.

El deseo más grande es que este proyecto nos abra puertas para que todo sea más fácil. Recibimos mucha ayuda de la gente, que nos traía cosas para hacer las escenas de los 90 o, por ejemplo, la casa en donde estamos en uno de los capítulos, donde se desarrolla la fiesta, nos la prestó una arquitecta platense que se re copó con lo que hacíamos.

-¿Cómo fue el proceso de grabación?

-Fue en un momento en donde la mayoría se tomó unas vacaciones de sus trabajos para poder grabar. Eran días muy intensos, de 10horas de grabación. Por ejemplo, el director Cristian Ponce terminó de trabajar y el otro día a la mañana estaba grabando con nosotros, lo mismo cuando le tocó volver a laburar. Todo el mundo se puso el proyecto al hombro.

-¿Y en cuanto al guión? Porque se relatan muchas cosas que tienen que ver con lo que es la profesión artística y las cosas que debe atravesar muchas veces el actor.

-Fue divertido, muchas de las anécdotas fueron cosas que nos pasaron a lo largo de nuestras carreras. Se volvió una catarsis.

-¿Cómo fue para vos plasmar parte de tu infancia, tus ganas de convertirte en actriz y todo lo que eso conlleva?

-A mí toda la etapa de los 16 a los 25, esa etapa dedefinición, me afectó mucho todo lo que tiene que ver con lo familiar y lo social. Sufrí bastante, en un nivel soy bastante dramática, y lo viví así esto de la no aceptación. Eso siempre dio vueltas en mi cabeza y cuando salió la serie mucha gente me escribió y me habló de esto, de la discriminación que a veces sentimos no sólo los artistas sino también otras profesiones que no tienen tanta aceptación. La serie los atravesó en eso, pegó bastante.

Más en lo personal me pasó que sufrí, pero como insistí, mi familia lo entendió y ahora, por ejemplo, mi vieja está haciendo talleres de teatro, actúan también en la serie, van a ver obras de teatro. Eso es muy gratificante, creo que les cambiamos la visión en un montón de cosas y tuvo un final más feliz.