Tonolec: “Unimos de manera armoniosa el mundo antiguo con el moderno”

En diálogo con PILA, la cantante Charo Bogarín habló sobre el proyecto que hace más de 20 años lleva adelante con Diego Pérez. Además reflexionó sobre la ley de Cupo Femenino y otros proyectos que la ligan al cine.

Hace más de 20 años que Tonolec, el dúo compuesto por Charo Bogarín y Diego Pérez recorre los escenarios del país proponiendo un viaje musical donde conviven cantos y melodías ancestrales, voces chamánicas, instrumentos precolombinos y nuevas tecnologías. El principal objetivo de Tonolec es crear un sonido que vuelva su mirada hacia las raíces musicales más profundas del lugar donde fueron criados.

Esta noche, a las 21 hs en el Teatro Bar (43 entre 7 y 8), la banda volverá a presentarse en La Plata con un show en formato trío. “Desembarcamos una vez más y como cada año en esta hermosa ciudad con Tonolec, siempre con canciones en lengua Qom, guaraní y castellano que son parte de nuestro repertorio de hace más de una década para compartir con la gente que nos sigue. Estaremos en formato de trio esta vez, con Lucas Helguero en la percusión. Tratando siempre y cada vez más de generar un trato íntimo y de cercanía en la gente a través de nuestras canciones”, le dijo a PILA Charo Bogarín.

-¿Cómo llevan adelante el trabajo constante de fusionar un sonido tradicional con la música electrónica?
-Fue un desafío en los principios. Tratar de que todo suene armónicamente sin que uno altere la esencia de lo otro. Es conceptualmente hacer convivir de manera armoniosa el mundo antiguo con el moderno. Integrando sutilmente elementos ancestrales con otros contemporáneos.

-¿Cómo es para ustedes sostener un proyecto como Tonolec durante tanto tiempo?
-Es como criar y cuidar a un hijo. A fuerza de remadas y de mucho pulmón. Es nuestra obra y la difundimos con mucho respeto a las comunidades, con mucho amor a lo que hacemos y fuimos construyendo con mí compañero Diego Pérez. Ya hace veinte años que iniciamos este camino y lo sostenemos orgullosos. Para mí, es dejar en este planeta algo de lo que te sentís orgulloso, por lo que quizás algunos te puedan recordar y seguir andando por los mismos senderos.

-En el plano personal estás con actividades que te ligan a otras formas de hacer arte, ¿cómo se fue dando ese vuelco? ¿El vínculo con Juan (Palomino) te ayudó en ese aspecto?
Casualmente se dio que mí vínculo con Juan empezó con mí presencia en el cine, allá hacia el 2008, cuando fuera convocada por Diego Rafecas a hacer “Paco”. Luego vinieron “Los dioses de agua” y viajamos juntos a África. Luego “Ley Primera” hablada en lengua Qom donde fuimos pareja en la ficción…
Disfruto mucho haciendo películas. Disfruto escribiendo libros como el “Cancionero de Tonolec”, disfruto la docencia a la hora de brindar lo que he aprendido de las culturas originarias en mis talleres de canto nativo.

-¿Qué pensás sobre el espacio que tienen las mujeres dentro de la música? ¿Sentís que se ha generado un espacio de debate en este plano?
-Justamente estamos luchando ahora por qué salga la Ley de Cupo Femenino que está por tratarse en senadores el martes que viene. Un proyecto impulsado por un colectivo de mujeres músicas encabezado por Celsa Melgowland. Con una ley que ampare y propenda a un equilibrio de presencia masculina y femenina en los escenarios de festivales argentinos creo que habremos generado en hechos y acciones lo que ya es materia de debate hace tiempo.

-¿Cuál es el ejercicio qué hacés para descontruirte?
-Ponerse en el lugar del otro es un buen punto de partida. Cuestionarse las costumbres adquiridas y aquello que se nos enseñó desde un lugar de poder, desde una moral masculina.